Una bomba de calor permite climatizar el agua de la piscina y alargar la temporada de baño desde primavera hasta otoño, o todo el año en piscinas cubiertas. Pero, ¿merece la pena la inversión? Te lo explicamos con datos.
¿Cómo funciona? La bomba de calor extrae el calor del aire exterior y lo transfiere al agua de la piscina. Es muy eficiente: por cada kW de electricidad que consume, aporta 4-6 kW de calor al agua (lo que se conoce como COP). Es mucho más eficiente que una caldera o una resistencia eléctrica.
¿Cuántos grados sube el agua? Una bomba bien dimensionada mantiene el agua entre 6 y 10 °C por encima de la temperatura ambiente. Combinada con una manta o cubierta térmica que evite la pérdida de calor por la noche, el rendimiento mejora notablemente.
¿Cuánto consume? Depende del clima y del uso de cubierta. Gracias a su alto rendimiento, el consumo es razonable, especialmente si usas una manta térmica que puede reducir el gasto hasta a la mitad.
El precio de una bomba de calor en 2025 va desde 900 € (piscinas pequeñas) hasta 4.000-8.000 € (modelos inverter premium para grandes volúmenes). ¿Merece la pena? Si quieres usar la piscina más meses al año y disfrutarla con agua a temperatura agradable, sí, sobre todo combinada con una cubierta. Pide presupuesto a instaladores de tu zona para conocer el modelo ideal para tu piscina.
