Invernar la piscina correctamente te ahorra mucho trabajo y dinero. Una piscina bien invernada se reabre en primavera en perfecto estado, sin agua verde y sin equipos dañados por las heladas. Te explicamos cómo hacerlo y cuándo.
¿Cuándo invernar? Cuando la temperatura del agua baja de forma constante por debajo de 15 °C, normalmente entre octubre y noviembre. Por debajo de esa temperatura las algas no proliferan, lo que permite invernar con garantías.
Existen dos métodos. El invernaje activo mantiene la depuración funcionando unas horas al día a baja intensidad; es ideal para climas suaves (costa, sur) y piscinas grandes. El invernaje pasivo para la instalación por completo, baja el nivel del agua y protege con producto invernador; es el habitual en zonas frías con riesgo de heladas.
Pasos del invernaje pasivo: equilibra el agua (pH y cloro), aplica un tratamiento de choque y un producto invernador (alguicida de larga duración), baja el nivel del agua por debajo de los skimmers, vacía y protege las tuberías y el equipo de depuración del riesgo de heladas, y cubre la piscina con una lona o cubierta de invierno.
Si no inviernas la piscina, el agua puede pudrirse y las heladas pueden agrietar skimmers, tuberías y equipos, con reparaciones costosas. Un buen invernaje evita todo esto. Si prefieres no complicarte, una empresa de mantenimiento se encarga del invernaje y la apertura por un precio razonable.
