Una piscina verde es señal de proliferación de algas, normalmente por falta de cloro, un pH descontrolado o un filtrado insuficiente. La buena noticia es que en la mayoría de casos se recupera sin necesidad de vaciarla. Te explicamos cómo hacerlo paso a paso.

Paso 1: Ajusta el pH. Antes de nada, mide y corrige el pH hasta dejarlo entre 7,2 y 7,6. Con un pH descontrolado, el cloro no desinfecta bien y cualquier tratamiento será ineficaz.

Paso 2: Tratamiento de choque. Aplica una dosis alta de cloro (cloro de choque) para eliminar las algas. La cantidad depende del volumen de la piscina y del grado de verdor. El agua puede volverse turbia o blanquecina: es buena señal, las algas están muriendo.

Paso 3: Floculación y filtrado. Aplica un floculante para agrupar las partículas en suspensión y deja la depuradora funcionando de forma continua (24-48 horas). Limpia el filtro con frecuencia, ya que se cargará rápido de suciedad.

Paso 4: Aspira el fondo. Las algas muertas se depositarán en el fondo. Aspíralas con el limpiafondos en posición de desagüe (no al filtro) para no recargarlo. Repón el agua perdida.

Si la piscina está muy verde, lleva tiempo abandonada o no consigues recuperarla, lo más rápido y rentable es recurrir a un profesional. Una empresa de mantenimiento la deja cristalina en 2-4 días. En PiscinasPro encuentras profesionales de tu zona con presupuesto gratis.