Medir y ajustar el cloro y el pH manualmente, varias veces por semana, es la tarea más pesada del mantenimiento de una piscina. Los dosificadores automáticos se encargan de ello por ti, manteniendo el agua siempre equilibrada sin esfuerzo. En esta guía te explicamos cómo funcionan y por qué son una de las mejores inversiones en comodidad.

¿Qué es un dosificador automático?

Es un equipo que mide la química del agua y dosifica los productos necesarios de forma automática. Mediante unas sondas controla el pH y el cloro (o el potencial redox) y, según los valores, inyecta la cantidad justa de regulador o desinfectante.

Cómo funciona

El dosificador toma una muestra continua del agua, lee el pH y el nivel de desinfectante y actúa en consecuencia: si el pH sube, añade minorador; si el cloro baja, dosifica más. Todo de forma automática, manteniendo los valores siempre en su rango ideal.

Ventajas

  • Agua siempre equilibrada, sin picos ni descuidos.
  • Menos consumo de productos, al dosificar lo justo.
  • Ahorro de tiempo: olvídate de medir cada dos días.
  • Ideal para segundas residencias, donde no estás a diario.
  • Menos riesgo de agua verde o irritante por descuidos.

Combinado con cloración salina y domótica

Los dosificadores se integran muy bien con la cloración salina (controlando el pH que la electrólisis tiende a subir) y con sistemas de domótica, que te permiten supervisar el agua desde el móvil. Es la base de una piscina realmente "automática".

Preguntas frecuentes

¿Sustituye al mantenimiento? Automatiza la química, pero sigue siendo necesario limpiar, filtrar y revisar las sondas.

¿Necesita calibración? Sí, las sondas requieren un calibrado periódico para medir con precisión.

¿Vale para cualquier piscina? Sí, hay equipos para piscinas de cloro y de sal, de distintos tamaños.

Pide presupuesto gratis

Para automatizar el tratamiento del agua de tu piscina, en PiscinasPro encontrarás instaladores especializados. Pide presupuesto gratis y despreocúpate de la química.