El revestimiento es la "piel" de tu piscina: determina su aspecto, el color del agua, el mantenimiento y la durabilidad. Elegir bien es clave. Los tres revestimientos más populares en 2025 son el gresite, el liner armado y el microcemento. Te ayudamos a decidir.
El gresite es el revestimiento cerámico clásico. Sus ventajas: gran durabilidad (15-25 años), enorme variedad de colores y la posibilidad de reparar pieza a pieza. Su inconveniente: la lechada entre piezas requiere mantenimiento y con los años puede desprenderse. El cambio completo de gresite cuesta entre 4.000 € y 9.000 €.
El liner armado (lámina armada de PVC) se ha convertido en una de las opciones más demandadas para reformas. Es una membrana continua sin juntas que se suelda in situ, con una vida útil de 15-20 años. Se puede instalar sobre el vaso existente sin picar el gresite, lo que ahorra obra. Cuesta entre 6.500 € y 12.000 € en una piscina estándar.
El microcemento ofrece un acabado moderno, continuo y sin juntas, en tonos arena, gris o piedra que dan al agua un aspecto tipo laguna. Es la opción más estética y contemporánea, pero requiere un aplicador experto y un control del pH más cuidadoso. Su precio: entre 7.000 € y 14.000 € en una piscina estándar.
¿Cuál elegir? Si buscas durabilidad y reparabilidad, el gresite. Si quieres renovar una piscina antigua sin gran obra, el liner armado. Si priorizas la estética moderna, el microcemento. En cualquier caso, pide varios presupuestos a especialistas de tu zona para comparar.
